¿Te ha pasado alguna vez? Estás en mitad de una ruta preciosa, quizá subiendo al Anboto o pateando por la Sierra de Cantabria, y de repente tu perro se clava. O se asusta con el ruidito de los bastones de otro senderista, o se pone de los nervios porque hay demasiada gente en la cima.
Seguro que has pensado: "Pero si estamos en el monte, aquí tendría que estar disfrutando".
A veces pensamos que por estar en la naturaleza el estrés desaparece por arte de magia, pero los perros, igual que nosotros, también se saturan. Llevo 20 años trabajando con Flores de Bach y, aunque parezca algo "místico", la realidad es muy física: si hay un bloqueo emocional, el cuerpo no camina igual.
Ni el tuyo, ni el de tu perro.
Cuando preparamos la mochila para una ruta larga, miramos el mapa, llevamos agua de sobra y un pequeño botiquín por si acaso. Pero, ¿qué pasa con lo que no se ve?
Las Flores de Bach no son sedantes ni medicamentos que cambian la personalidad. Son, como me gusta decir a mí, "gestores de tráfico" para las emociones. Ayudan a que esa energía que se ha quedado atascada (el miedo, el pánico o el agotamiento) vuelva a fluir para que el perro pueda ser, simplemente, un perro feliz en libertad.
Si tu compañero de rutas suele pasarlo mal, estas son las 3 flores que yo siempre recomendaría tener controladas:
Es la flor para el perro que tiene miedo a cosas concretas.
En la montaña: El ruido de un trueno lejano, el encuentro con una vaca en el sendero o tener que cruzar un puente de madera.
Cómo lo ves: El perro se encoge o intenta huir, pero tú sabes perfectamente qué es lo que le ha asustado.
2. Rock Rose: Cuando el miedo se convierte en bloqueo
Hay momentos donde el miedo escala y se convierte en terror puro.
En la montaña: Suele pasar en pasos estrechos, zonas con mucha altura o si hay un ruido muy fuerte de repente.
Cómo lo ves: Bloqueo total. El perro se queda rígido, tiembla y no te hace caso ni aunque le pongas delante su premio favorito. Es un "cortocircuito" emocional.
3. Star of Bethlehem: Para las "cicatrices" del pasado
Muchos de nuestros perros son adoptados y no sabemos qué vivieron antes de llegar a nosotros.
En la montaña: Si reacciona de forma exagerada ante un estímulo que a priori no es peligroso, puede que algo le haya recordado un trauma antiguo. Es la flor que ayuda a "consolar" y cerrar esas heridas que no se ven.

Lua disfrutando de un hayedo en invierno. A veces, el frío o el entorno nuevo también son retos emocionales para ellos.
Esta es la duda práctica número uno. No hace falta llevar un laboratorio encima:
En el agua: Puedes añadir 4 gotas en su bebedero portátil cada vez que paréis a hidrataros.
Directo o en premio: Si tu peludo está muy estresado, puedes poner las gotas directamente en su boca o sobre una galleta.
Tópico: En momentos de mucha tensión, aplicar unas gotas en las orejas o mejor en el hocico ayuda, ya que el alcohol se evapora y la esencia actúa por contacto.
Muchos montañeros me dicen: "Mi perro ladra a todo lo que se mueve, ¿qué flor le doy para que se calle?".
Aquí es donde los años de experiencia entran en juego. El ladrido es el síntoma, pero la emoción puede ser diferente:
¿Ladra por miedo (Mimulus)?
¿Ladra por territorialidad o exceso de protección (Chicory)?
¿O es simplemente impaciencia por llegar a la cima (Impatiens)?
Identificar esto es lo que marca la diferencia entre un remedio que "no hace nada" y uno que transforma la experiencia de la ruta. Por eso, en mi formación práctica de Flores de Bach, pongo tanto énfasis en aprender a "leer" lo que hay detrás de cada conducta y no quedarnos solo en la superficie.
El famoso Remedio Rescate es genial. Es como el extintor que llevas en el coche: sirve para apagar un fuego puntual (un susto de un segundo, un golpe).
Pero si tu perro es miedoso por naturaleza o se estresa cada vez que ve la mochila de montaña, el Rescue se queda corto. Es como intentar arreglar un sendero embarrado solo poniendo una tabla encima; tarde o temprano, habrá que limpiar el camino a fondo.
Para que el cambio sea real, hay que mirar qué hay debajo de ese comportamiento.
En mis años de experiencia, he comprobado algo curioso: los animales son expertos en leer nuestra "frecuencia". Si tú vas pendiente del reloj, agobiada porque no llegas a la cima o sufriendo por si tu perro ladra, él lo va a recibir.
A veces, la mejor forma de ayudar a tu perro en la montaña es empezar por gestionar tu propia mochila. Porque cuando tú sueltas el lastre, el camino se vuelve más ligero para los dos.
¿Tienen efectos secundarios? Absolutamente ninguno. Si te equivocas de flor, simplemente no hará efecto, pero nunca dañará a tu perro.
¿Cuánto tardan en hacer efecto? En casos agudos (un susto), el efecto es casi inmediato. Para cambios de comportamiento (miedos crónicos), solemos ver resultados en 2 o 3 semanas de uso constante.
¿Puedo combinarlas con su medicación? Sí, son totalmente compatibles con tratamientos veterinarios, ya que actúan a nivel energético y emocional, no químico.
¿Vas a hacer algo con esto… o se queda en otro post más?
Leer y entender no cambia nada.
Si algo de lo que has leído te ha tocado, no necesitas más ideas.
Necesitas empezar a hacer algo distinto.
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Soy Jesús E. Mamés (y ella es Lua). He filtrado mis 20 años de experiencia en una biblioteca de recursos gratuitos para que elijas lo que más necesites hoy: desde el Mapa de Paz Mental hasta mi Generador de Cenas o audios de pausa.
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