Cómo escuchar tu cuerpo (lo que la montaña me enseñó sobre sus señales)

Hay un momento muy curioso cuando estás subiendo una montaña.

No suele ocurrir al principio.

Al principio todo va bien.

Las piernas responden.
El aire entra fácil.
La mochila todavía no pesa demasiado.

Pero después de un rato aparece una pequeña señal.

Nada dramático.

Quizá un poco más de respiración.
Quizá las piernas empiezan a notarse más pesadas.
Quizá el ritmo ya no es tan cómodo.

Es el cuerpo diciendo algo muy simple:

"Oye… baja un poco el ritmo."


Y aquí suele pasar algo curioso.

Muchas veces no hacemos caso.

Pensamos:

"Bah, sigo un poco más."

Así que seguimos.

Un poco más rápido de lo que el cuerpo pedía.

Un poco más tiempo del que tocaba.


Hasta que llega el momento en que el cuerpo deja de sugerir.

Y empieza a exigir.

Entonces ya no es una señal pequeña.

Es cansancio.

Es falta de aire.

Es ese momento en el que te paras y piensas:

"Quizá debería haber bajado el ritmo antes."

El cuerpo siempre avisa antes

O por qué ignorar los susurros nos obliga a escuchar los gritos

Con el tiempo me he dado cuenta de algo.

En la montaña el cuerpo casi siempre avisa con tiempo.

Primero lo hace de forma muy suave.

Un pequeño cambio de respiración.

Un poco de tensión en las piernas.

Una sensación de fatiga que aparece poco a poco.

Pero si ignoras esas señales durante demasiado tiempo, el cuerpo cambia de estrategia.

Deja de avisar…

y empieza a gritar.

Jesús E. Mamés en un sendero rocoso de alta montaña en los Alpes, cargado con una mochila pesada, piolet y cuerda visible, bajo un cielo blanquecino, ilustrando el esfuerzo sostenido y las señales sutiles de cansancio que el cuerpo empieza a enviar antes de saturarse

En plena subida, cuando el refugio aún no se ve y el cansancio empieza a asomar sutilmente, es cuando más importa no ignorar lo que el cuerpo intenta decirnos.

A veces la mente también se satura como el cuerpo.

De hecho, muchas veces esa sensación viene de lo que explico aquí sobre qué es realmente el ruido mental y por qué aparece


Si sientes que tienes demasiadas cosas en la cabeza, puedes empezar por algo muy simple: ordenar lo que te preocupa.
Para eso creé el Mapa de Paz Mental

En la vida diaria pasa exactamente lo mismo

El estrés no aparece de repente, solo nos pilla desprevenidos

Lo curioso es que fuera de la montaña también ocurre.

El cuerpo suele avisar mucho antes de que aparezcan los problemas grandes.

Pero muchas veces esas señales pasan desapercibidas.

Por ejemplo:

  • cansancio constante

  • tensión en el cuello o la espalda

  • dificultad para concentrarte

  • sensación de ir todo el día con prisa

  • dormir pero levantarte igual de cansado

Muchas veces estas señales empiezan siendo muy sutiles, tanto en el cuerpo como en la mente.

Son señales pequeñas.

Pero son señales al fin y al cabo.

Si te reconoces en varias de estas señales, aquí tienes algunas bastante comunes de una mente saturada:
7 señales de que tu mente está más saturada de lo que crees

El error de esperar a que el cuerpo grite

Cuando el cansancio se convierte en una factura que ya no puedes pagar

En consulta veo algo muy repetido.

Muchas personas empiezan a cuidarse cuando el cuerpo ya está muy saturado.

Cuando el estrés es demasiado alto.

Cuando el dolor aparece.

Cuando la energía se ha desplomado.

Cuando tienes demasiadas cosas en la cabeza

Y entonces parece que el problema ha aparecido de repente.

Pero casi nunca es así.

En la mayoría de casos el cuerpo llevaba tiempo avisando.

Solo que no lo escuchamos.

Escuchar el cuerpo no es hacer grandes cambios

La diferencia entre la disciplina de hierro y la conversación amable

A veces pensamos que cuidarnos significa cambiar toda la vida.

Más deporte.
Más disciplina.
Más hábitos nuevos.

Pero muchas veces empieza por algo mucho más simple.

Por ejemplo:

  • parar cinco minutos

  • soltar los hombros mientras lees esto

  • salir a caminar un rato

  • respirar más despacio

  • darte permiso para bajar el ritmo

Son gestos pequeños.

Pero tienen algo muy importante.

Empiezan a crear una conversación con el cuerpo.

Algo que se repite mucho en consulta

Por qué los "perfectos" son los que antes se rompen

Después de muchos años de consulta he visto algo interesante.

Las personas que mejor se cuidan no son las que hacen todo perfecto.

Son las que aprenden a escucharse antes.

Antes de que el cansancio sea demasiado.

Antes de que el estrés se acumule demasiado.

Antes de que el cuerpo tenga que levantar la voz.

Jesús E. Mamés cargado con mochila, poniendo una cara rara con la lengua torcida, ilustrando con humor que no debes esperar a que tu cuerpo grite para que se te quede esta cara de cansancio acumulado

Cuidarse también es esto: permitirte no ser perfecto, disfrutar del momento y saber reírte de ti mismo antes de que el cansancio te quite las ganas de todo. ¡No esperes a que tu cuerpo tenga que gritarte para que se te quede esta cara!"

A veces cuidarte empieza por bajar el ritmo

Parar para mirar el mapa no es perder el tiempo, es asegurar la cima

Volviendo a la montaña…

Cuando subes demasiado rápido, hay algo que suele funcionar muy bien.

Parar un momento.

Respirar.

Mirar el camino.

Y seguir después a un ritmo que tu cuerpo pueda sostener.

No es rendirse.

Es simplemente escuchar lo que el cuerpo ya estaba diciendo.


Si últimamente sientes que tu cabeza o tu cuerpo van demasiado cargados, quizá lo primero no sea exigirte más.

Quizá sea simplemente esto: parar un momento y escuchar.

¿Vas a hacer algo con esto… o se queda en otro post más?

Leer y entender no cambia nada.

Si algo de lo que has leído te ha tocado, no necesitas más ideas.


Necesitas empezar a hacer algo distinto.

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y recuperar algo de control mental sin añadir más presión.

Haz para Ti (El Refugio)

Un proceso práctico para dejar de posponerte y empezar a cuidarte sin presión.

Bidean


Si sientes que lo tuyo ya no es “probar”, podemos trabajar juntos durante 12 semanas para poner orden de verdad.

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Soy Jesús E. Mamés (y ella es Lua). He filtrado mis 20 años de experiencia en una biblioteca de recursos gratuitos para que elijas lo que más necesites hoy: desde el Mapa de Paz Mental hasta mi Generador de Cenas o audios de pausa.

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